Cirugía laparoscópicas del carcinoma de células renales - Iema

Cirugía laparoscópicas del carcinoma de células renales

Cirugia laparoscopica renal
Cirugía Mayor

Tratamiento para patología Renal

  • Enfermedades infecciosas e inflamatorias del riñón y tracto urinario
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Carcinoma de células renales y vías urinarias: Tratamiento con cirugía (nefrectomía parcial o radical), terapia dirigida e inmunoterapia.

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La cirugía laparoscópica del carcinoma de células renales es un procedimiento mínimamente invasivo para extirpar un riñón (nefrectomía) o parte de él en pacientes con cáncer renal. Utiliza pequeñas incisiones y un laparoscopio, que es un tubo delgado con una cámara, para guiar la cirugía.

Se recomienda en casos de cáncer renal localizado o de tamaño moderado donde la cirugía puede ofrecer una buena oportunidad de curación. También se elige cuando se busca una opción menos invasiva con una recuperación más rápida que la cirugía abierta.

Los beneficios incluyen incisiones más pequeñas, menor dolor postoperatorio, menor pérdida de sangre, menor riesgo de infección, estancia hospitalaria más corta y recuperación más rápida. Las cicatrices también son menos visibles en comparación con la cirugía abierta.

Durante la cirugía, se hacen varias pequeñas incisiones en el abdomen. A través de una de las incisiones, se inserta el laparoscopio para proporcionar una vista ampliada del área quirúrgica. Las herramientas quirúrgicas se insertan a través de las otras incisiones para realizar la nefrectomía parcial o radical.

La mayoría de los pacientes experimentan menos dolor en comparación con la cirugía abierta debido a las incisiones más pequeñas. El dolor postoperatorio es manejable con medicamentos y generalmente disminuye en pocos días.

Los riesgos pueden incluir infección, sangrado, reacciones adversas a la anestesia, daño a órganos cercanos, fuga de orina y trombosis venosa profunda. Aunque estos riesgos son menores en comparación con la cirugía abierta, es importante discutirlos con el médico.

Después de la cirugía, se recomienda evitar actividades extenuantes y levantar objetos pesados durante varias semanas. El paciente debe seguir una dieta equilibrada, mantenerse hidratado y tomar todos los medicamentos prescritos. Es crucial asistir a todas las citas de seguimiento para monitorear la recuperación.

La recuperación completa puede variar, pero muchos pacientes pueden regresar a sus actividades normales en aproximadamente 4-6 semanas. La mayoría de los pacientes pueden volver al trabajo y a las actividades ligeras dentro de 2-3 semanas.

Los resultados varían según el estadio del cáncer y la salud general del paciente. La cirugía laparoscópica tiene tasas de éxito similares a las de la cirugía abierta en términos de eliminación del cáncer. Los pacientes pueden experimentar una mejora en la calidad de vida y menos efectos secundarios a largo plazo.

El seguimiento incluye visitas regulares al médico para evaluar la recuperación, realizar análisis de sangre y estudios de imagen para monitorear la recurrencia del cáncer y la función renal. Es importante seguir todas las recomendaciones médicas para asegurar una recuperación óptima

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